Que Morgan y su mamá llegasen a nuestras vidas nos trajo, sin querer, un gran aprendizaje.
Cuando Rose, la mamá de Morgan escuchó que a varios kilómetros de su casas estaban construyendo un cole para niños y niñas con discapacidad no lo dudo, se colgó a Morgan, que tiene síndrome de Down, a la espalda y anduvo durante 6 horas para probar suerte.
Le daba igual tener muchas posibilidades de recibir un NO por respuesta. Ella lo quiso intentar a pesar de todas las dudas.
Morgan llegó en el momento exacto en el que una de las niñas que iba a empezar en Echami, nuestro cole de educación especial, había fallecido por un accidente y había dejado ese hueco. Pareció que Morgan había llegado porque ese hueco era para él.
Lo más curioso es que a la vez que en Chumvi estaba sucediendo esto, en España la Fundación Hay Esperanza nos escribía diciéndonos que quería hacer una donación a Idea Libre un año más y que dónde podríamos destinar esa ayuda.
Demasiadas coincidencias a la vez para no creer en la vida.
La Fundación Hay Esperanza decidió donarnos 7000€ con los que compramos una pequeña tierra cerca de Echami y construimos una casita modesta para Morgan, su mamá y sus 3 hermanos.
Gracias a esto Morgan ahora viene al cole, lo que le ha cambiado su vida totalmente.
Además Rose (su mamá) está trabajando en el cole limpiando, ayudando en cocina y cuidando del huerto. De esta manera puede obtener un sueldo que la permite cuidar de todos sus hijos.



