CÓMO ELEGIMOS A LOS NUEVOS NIÑOS/AS DE NUESTRO COLE DE EDUACIÓN ESPECIAL EN KENIA

Cuando hablamos de educación inclusiva muchas veces solo pensamos en aulas, profesores o material escolar.

Pero antes de todo eso hay algo todavía más importante, sobre todo cuando estamos en un contexto de personas que viven en pobreza extrema: Conocer de verdad la realidad de cada niño o niña, de cada familia y de cada comunidad.

Por eso, para hacer un buen trabajo, y aunque sea una de las partes más complejas para nosotras, recorremos diferentes poblados por toda la zona donde trabajamos aquí en Kenia visitando casa por casa a niños y niñas con discapacidad que actualmente no tienen acceso a educación y a los recursos más básicos.

Y sí, lo hacemos casa por casa, dedicando tiempo y entrando en zonas que ni imaginas, y lo hacemos así porque creemos que ayudar bien requiere tiempo, responsabilidad y mucha conciencia.

No se trata solo de ampliar plazas

Actualmente estamos construyendo nuevas aulas en Echami, nuestro cole de educación especial en Kenia.

Y si todo va bien, esperamos que entre septiembre y octubre puedan incorporarse varios nuevos alumnos y alumnas, ahora mismo contamos con 16.

Pero antes de que eso ocurra, hacemos algo que para nosotras es imprescindible:

Escuchar.
Observar.
Conocer cada historia.

Porque detrás de cada niño/a hay una realidad completamente distinta.

Hay familias que llevan años escondiendo la discapacidad por miedo o rechazo social, algo muy común en esta zona.

Hay madres que cargan solas con todo y no alcanzan ni a lo más mínimo.

Casos de desnutrición grave, de niños/as que pasan la mayor parte del día solos (aun siendo totalmente dependientes) para que sus familias puedan ir a conseguir algo que comer ese día.

Y en todos los casos situaciones donde los recursos más mínimos no están cubiertos para estos niños/as.

Por eso no tomamos decisiones desde una oficina. Las tomamos sobre el terreno.

Visitar cada casa cambia completamente la forma de ayudar

No te voy a mentir, cuando tu vas a visitar a uno de estos niños/as nunca sabes lo que te vas a encontrar, y a veces, cuando llegas tras muchos caminos de tierra, encuentras situaciones que te dejan sin aliento y te recuerdan lo importante de lo que estás haciendo.

Podría hablaros de mil historias como la de Gabriel de 14 años. Cuando llegamos a su casa estaba desnudo tumbado en el suelo de tierra esperando a que su abuela volviera. Cada día la abuela se va a las 7 de la mañana y vuelve a las 7 de la tarde para intentar conseguir algo de dinero para comer ese día. 

Gabriel tiene parálisis cerebral y no puede moverse ni desplazarse, por lo que imagina la situación que vive durante todo el día.

O el día que encontramos a Vincent un niño con Autismo que con más de 15 años (nadie sabe su edad real) pesaba solo 15kg y estaba en una situación extremadamente peligrosa para su salud.

Así uno por uno.

Y por esto visitarles en su entorno es tan importante, porque solo así podemos entender la situación que les rodea. Sin juzgarla, solo observando y tomando las mejores decisiones.


Educación especial en Kenia: una realidad todavía muy olvidada

La discapacidad sigue siendo una de las realidades más invisibilizadas en muchas zonas rurales de Kenia.

Muchísimos niños y niñas no tienen acceso a educación especializada. La mayoría no han pisado nunca un aula y no sueñan con hacerlo porque no hay centros, mucho menos públicos o gratuitos, donde se les pueda atender.

Y además en casi todos los casos las familias tampoco cuentan con apoyo, información o recursos suficientes.

Por eso Echami no es solo un colegio.

Es un espacio donde estos niños reciben atención, aprenden, se estimulan, socializan, desarrollan habilidades que mejoran su día a día, reciben sanidad y alimentación, y sobre todo cada uno de ellos se convierte en alguien importante que forma parte de algo.

Y esto tiene un impacto enorme tanto para ellos, para las familias y para todo el entorno.

SI NO HACES NADA NO CAMBIA NADA

AQUÍ Y AHORA TENEMOS EL PODER DE HACER QUE LA VIDA DE UN NIÑO/A SEA MEJOR

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