No sabría decir cuantos emails o mensajes por redes sociales hemos recibido diciendo que si podríamos traer a algún niños/as aquí para acogerlo o adoptarlo. Lo entiendo, entiendo que es común y sencillo creer que la mejor formar de ayudarle sea traerle a nuestra casa para poder criarlo.
Y lo entiendo porque hemos pasado por ahí.
Cuando empezamos en Idea Libre y llegamos a Kenia, Sandra y yo estuvimos buscando información para la posibilidad de traer a un niño concreto (con una situación compleja) a España y criarlo aquí.
Me alegro infinito de no haber podido hacerlo en aquel momento y haber aprendido años después que lo mejor que podía hacer por aquel niño era intentar mejorar su vida en su propio entorno.
Y no me malinterpretes, creo que la adopción es maravillosa porque hay muchos niños y niñas sin familia y muchas familias sin niños y niñas. Qué mejor que equilibrar la balanza e intentar unir a unos con otros. Eso es perfecto cuando la situación del niño lo requiere porque no existe nadie en su entorno, vive en un conflicto o casos concretos.
Podríamos profundizar mucho en esto, es un tema complejo y además por desgracia la adopción hoy en día se ha convertido en un negocio horrible en muchos casos, sobre todo cuando se produce entre países de bajos y altos recursos.
Pero hoy vamos a hablar de la importancia de que los niño/as, siempre que sea posible, puedan estar en su entorno. De mantener sus raíces y cultura. De priorizar siempre, hasta que ya no existan otras opciones, que el niño o la niña siga en su entorno cercano apoyando su desarrollo en él.
Y eso es justo lo que estamos haciendo en Idea Libre desde hace ya 11 años. Encontrar las formas en las que dar las herramientas y el empuje necesario para que todos los niños/as que lo necesitan y a los que podemos acceder mejoren su vida desde su entorno.
Por supuesto el primer camino ha sido ofrecer la educación. Para nosotras es la base de todo, sin educación ninguna sociedad puede avanzar, mucho más en el mundo en el que vivimos que va a toda velocidad.
Pero hacemos muchas más cosas, como ayudar a familias concretas con construcción de casas, creando pozos que están ayudando a que las familias puedan plantar y por lo tanto subsistir mejor, hemos tenido clase de alfabetización para adultos para dar un impulso a las mujeres y madres de los niños/as y mejorar así sus vidas a través de oportunidades…
Y por supuesto con WAZO HURU HOME, nuestro hogar de acogida donde viven 33 niños y niñas con situaciones graves en sus familias a los que estamos dando la oportunidad de crecer en otro entorno y cambiar todo su futuro.
¿Crees que es una buena forma de ayudar a estos niños/as? yo creo que sí.



