Sandra Blázquez

01 diciembre 2021

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Los límites te los pones tú | Conoce a Gabriel

Los límites te los pones tú | Conoce a Gabriel

Hace 3 años, mientras entrevistábamos a las familias para escolarizar a los nuevos niños y niñas que entraban ese año en la escuela, apareció Gabriel por la puerta. Se sentó delante de nosotras y nos dijo: 

 

Quiero venir al colegio. Quiero aprender.

 

Entonces le preguntamos:

 

¿Cuántos años tienes? 

 

Nos respondió que tenía 11 años

 

A su lado estaba su abuela, la que cuida de él desde que nació. Su madre, cuando vio que Gabriel no era como los demás, dijo que no quería hacerse cargo. Así que fue la abuela quien decidió quedarse con él. 

 

Le preguntamos a la abuela si Gabriel había ido al colegio alguna vez, y nos dijo que sí, pero que ya no podía pagarlo y le habían echado. 

 

Las condiciones en Chumvi son muy extremas, y para un niño como Gabriel mucho más. 

 

Le dijimos a la profesora que le hiciera un examen para ver su nivel, y pronto estaba en la clase de Lucy como uno más. 

 

Al principio los niños se reían de él, esto pasa en todas partes del mundo… pero tiene fácil solución si se trabaja desde el amor. Y eso hicimos. Gabriel pasó de ser un niño insultado a ser uno de los favoritos de la clase, a día de hoy, todos se pelean para empujar su silla, y él se parte de risa. 

 

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Si algo nos gustó de Gabriel el día que le conocimos, fue su determinación. A él no le importa no poder ponerse de pie, si hay que salir a la pizarra y bailar, el también lo hace, porque aunque sus piernas no se lo permitan, sus brazos y sus ganas sí. Si tiene que ir un poco más despacio para comprender una materia, no es ningún problema, porque, ¿Quién dice cuánto hay que tardar para conseguir algo? No es importante el tiempo, es importante la actitud, y de eso Gabriel sabe mucho

 

Antes de darle una silla de ruedas, podía andar, despacito, pero andaba. Con el tiempo sus piernas se fueron deteriorando más y más. Hemos visto a Gabriel ir y venir del colegio andando, sentándose cada dos pasos. Si el camino desde su casa son 15 minutos él los hacía en 40, pero los hacía. Y llegaba al colegio. Y después repetía el camino hasta su casa. 

 

Hoy tiene una silla de ruedas y pronto vamos a operarle de la rodilla derecha porque ya no se mantiene de pie.

 

El día que vino a vernos y nos pidió aprender, sabíamos que los que más íbamos a aprender si Gabriel venía al colegio íbamos a ser el resto. Es un ejemplo para cualquiera. Si quieres un mensaje que hemos aprendido de él, es que los límites nos los ponemos nosotros. A veces lo que parece imposible, solo está un poquito más lejos, pero está, y se puede.

 

Ahora queremos ir un paso más allá y tras varios tratamientos de fisioterapia y la visita a varios médicos hemos decido ayudar a la familia a financiar la operación de una de sus piernas, lo que le ayudará a poder volver a caminar mejor. 

 

¿Nos ayudas a financiarlo?

 

 

 


Por Sandra Blázquez

Un Comentario

  • Avatar Yolanda Medina Sardón dice:

    Me maravilla vuestro trabajo,os estáis ganando un pedacito de cielo, gracias por ser tan humanas y conseguir que vuestra fuerza alcance a estos niños ❤️❤️❤️❤️

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